espacio dedicado a la difusión de documentos y trabajos relacionados a estudios culturales de Puno
jueves, 3 de octubre de 2013
BIBLIOTECA PUNEÑA
Luis Pacho Poma
En un hecho sui generis, la Universidad Nacional del Altiplano, acaba de editar la colección bibliográfica denominada Biblioteca puneña, con 50 libros de diversa temática. ¿A quién le debemos esta proeza, a decir del docente de la PUCP y crítico literario Ricardo Gonzáles Vigil? Desde luego que a la decisión política de su Rector, el Dr. Lucio Ávila Rojas, los Vice Rectores que lo secundan; y, la propuesta y perseverancia de José Luis Velásquez Garambel, respaldado por Jorge Flórez-Aybar. Hemos visto de cerca el trabajo del equipo que estuvo al frente, haciendo el trabajo del escaneado, digitación y diagramación. En un pequeño ambiente del sótano del edificio administrativo de la universidad de la Av. El Ejército, creo que apenas con dos o tres computadoras, scaners, rumas de libros y un entusiasmo a prueba de frío, sed y sueño. Ahora es preciso mencionarlos. Entre ellos, a su Presidente, el Prof. Jorge Flórez, al mismo José Luis, a Moises Bustincio Cahui, Henry Esteba Flores, Verónica Ancco Almonte y Yemira Maguiña. A quienes también va nuestro reconocimiento.
Conocíamos los proyectos para la edición de libros, presentados por Omar Aramayo y José Luis Velázquez Garambel tanto al Gobierno Regional de Puno como al Municipio de Puno, con resultados infructuosos desde luego. Pero, los años han pasado, y en el camino hemos visto algunos esfuerzos, como es el caso de la Municipalidad provincial de Puno, que ha vertebrado la valiosa, aunque breve serie de los Munilibros. Sin embargo, es la Universidad Nacional del Altiplano, reiteramos, que, en un esfuerzo sin precedentes, ha editado estos 50 libros, además de más de una centena de otras publicaciones de investigación. Bien por la Universidad y bien por Puno. Aquí habría que hacer algo de historia. Desde hace muchos años atrás, fue el sector literario (especialmente, actores de las últimas generaciones), quienes propusieron la creación de un fondo editorial destinado a la edición de libros, no sólo de poesía o narrativa, sino también, libros de otras materias o para reeditar libros hito que ya no estaban en circulación. Desconocemos si el Rector de la UNA leyó u oyó este reclamo. Ahora bien, quizás esa confluencia de manifiestos en revistas, entrevistas o programas radiales de corte cultural, haya hecho que José Luis Velásquez Garambel diga generosamente, que la materialización de estos libros, es también producto de un reclamo generacional. De algún modo, creo que lo es.
Al dar una mirada rápida a los títulos, vemos que la colección es rica y variada: literatura, historia, antropología, sociología, folklor, etc. Aquí están libros fundacionales, como la esperada edición facsimilar de El pez de oro de Gamaliel Churata, además de Resurrección de los muertos, del mismo autor. Figuran también libros como la crónica Visita a la provincia de Chucuito publicada en 1567 por Garci Diez de San Miguel; Monografía de Puno de Emilio Romero; Puno histórico de Alfonso Torres Luna; Cambios en Puno de Francois Bourricaud; Vocabulario de la lengua aimara de Ludovico Bertonio, publicada en 1612; Historia de Puno. Tomo I del investigador René Calsin Anco; la compilación efectuada por Pío Chambi bajo el título de Lingüística Regional Puneña; La Prensa en Puno de Henry Esteba Flores; el clásico estudio de la Educación en Puno de José Portugal Catacora; asimismo, Simón Bolívar en Puno y otros ensayos bolivarianos, Conflictos Aymaras, Sikus y Sikuris del Titiqaqa, Lanas y movimientos indígenas en Puno, entre otros. Esta colección compila también la importante producción poética de la vanguardia puneña de los años veinte del siglo pasado, entre ellos Carlos Oquendo de Amat, Alejandro Peralta, Emilio Armaza, Alberto Mostajo, Luis de Rodrigo y Emilio Vásquez, bajo el acertado título de La vanguardia puneña. Desde luego que hay un peso evidente por valorar la producción literaria de Puno. A lo señalado anteriormente, se suman la edición de los libros de escritores de las generaciones del 50, caso Dante Nava, de los 60’, 70’, 80’ y 90’. No pasan desaparecidos los libros de Luis Gallegos Arreola, Feliciano Padilla, Zelideth Chávez Cuentas, José Luis Ayala, Boris Espezúa, Alfredo Herrera; así como, de escritores de las últimas hornadas.
En suma, este esfuerzo editorial prestigia a nuestra universidad, hará que las nuevas generaciones se nutran de ella; y, sobre todo, será una fortaleza para que nuestra universidad logre su anhelada acreditación. Por eso, es plausible el trabajo de la universidad por tomarse en serio el tema cultural. Basta mencionar los concursos de Estudiantinas y sicuris, a nivel de todas las escuelas profesionales, y el reconocimiento a los intelectuales y artistas puneños. Sin embargo, quiero llamar la atención respecto de dos aspectos puntuales. A fines de los noventa y principios de este siglo, desde la Oficina de Proyección Social de la UNA, se realizaba sostenidamente, año tras año, los Juegos Florales universitarios. Digo se realizaba, porque ahora está desaparecido. Una pena, porque este fue un espacio de incentivo a la creación poética, narrativa, pintura, música, etc., tanto a nivel de docentes y estudiantes. Las universidades más prestigiosas del país, sostienen fervorosamente estos eventos. ¿Por qué? La respuesta es obvia. Lo otro, es lo que aparentemente está a punto de ocurrir en Escuela Profesional de Educación. En una conversa amical con un docente de literatura me entero que a partir del próximo semestre, se eliminará del plan de estudios la cátedra de Literatura Regional. Otra pena. Ahora que nuestra literatura estaba camino a consolidarse desde la academia, vemos que el sable es esgrimido, lamentablemente, por algunos profesores de la misma facultad, carentes de reflexión y amor por Puno. O, ¿está ex profesamente dirigido para que determinadas personas no ingresen a ella como docentes? Vaya a saberse las “brillantes” razones que los llevan a tomar estas decisiones. El Rector, ¿puede hacer algo, en ambos casos?
Tomado del diario Los Andes (18/08/2013)
jueves, 18 de octubre de 2012
sábado, 13 de octubre de 2012
Ha vuelto Churata de su viaje a las españas - con pasaje de Helena Usandizaga
sábado, 21 de abril de 2012
EL CORSO DE LA LITERATURA PUNEÑA
jueves, 19 de enero de 2012
Nuevas
la tercera reimpresión de este libro al que debo mucho y me costó también mucho tiempo, va con cariño para todos mis amigos, hojala les agrade.
lo último en lo que vengo trabajando, aquí un avance, del texto debe salir en un par de años, ya que todavía estoy cruzando información. este es un folleto sobre el tema, la versión ampliada fue presentada para la Comisión Internacional de Derechos Humanos (como descripción y transcripciones de testimonios) ahora se presenta una interpretación, claro muy personal sobre ese período de la violencia interna en nuetro país.
Ambas publicaciones se hallan en las principales librerias de la región de Puno así Como en el LIBUNSA de Arequipa, en las ferias en las que participa Editorial Horizonte, en el CENDOC (centro de documentación del Gobierno Regional de Puno) y en la casa del Libro.
Mediante esta le suplico también me disculpen por no haber actualizado este blog, las ocupacones del trabajo que vine realizando me quitaban mucha energía; pero creo que sabran disculparme puesto que estoy trabajando incansablemente en la compilación de documentos en torno a Manuel Z. Camacho y su relación con el Diario La Crónica de Lima, el proceso contra los Mensajeros de Chucuito y los levantamientos de Ayaviri, encontré en mis andadas material fabuloso y detallado sobre nuevas pistas, asi que les tengo sorpresas. también un nuevo libro sobre literatura puneña, con los documentos que no pude incluir en Beso de Lluvia, el libro que fuera publicado por CARE - PERÚ, la Comisión Europea y el Ministerio de Educación... este libro es de otra factura, estoy seguro que se divertirán con él, ya que es un libro de anecdotas, de cosas inesperadas de la literatura puneña... en otras palabras es un libro divertido... y por eso no debe dejar de ser considerado literario.
un abrazo a todos...
¿Por qué Sendero Luminoso Fracasó en el altiplano?
POR: Yudio Cruz Mendoza

foto: comisión de la verdad
Conflicto interno/ escuela y maestro en el altiplano puneño (1980 – 1990) (Qhala editores, Puno, 2011) es un folleto que forma parte del informe (documento de trabajo) que el escritor José Luis Velásquez Garambel (Puno, 1980) presentó hace algunos años a la Comisión Internacional de Derechos Humanos y la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional, en calidad de miembro “voluntario” del Grupo de Trabajo Región Sur Andina cuya labor consistió en visitar el penal de Yanamayo y entrevistar a algunos miembros de Sendero Luminoso para luego transcribir los audios.

foto: comisión de la verdad/ grupo sur de trabajo
En Conflicto interno, escuela y maestro en el altiplano puneño, Velásquez Garambel pretende esclarecer las razones del fracaso total de Sendero Luminoso en Puno. ¿Qué motivó el aislamiento social y la derrota política de este grupo terrorista en el altiplano? ¿Cómo se produjo en el campesino puneño ese tránsito de la aparente simpatía inicial a la resistencia y posterior repudio del PCP SL?
Según Velásquez Garambel, Sendero se enfrentó en Puno -en su afán de convertirlo en el “segundo Ayacucho” y a diferencia de lo que ocurrió en otras regiones- a distintos actores como organizaciones campesinas (Federación Departamental de Campesinos de Puno - FDCP), partidos políticos (PUM, IU, Patria Roja, APRA, etc.), Iglesia Católica del Sur Andino (Vicarías de Solidaridad), Policía Nacional y Fuerzas Armadas.

FOTO: COMISIÓN DE LA VERDAD
Dice el autor que el llamado conflicto interno se entrecruzó en el altiplano con los viejos conflictos por la tierra y el acceso a la escuela, los rezagos terratenientes y la desigualdad social y étnica. “El proceso del conflicto armado interno en el norte del departamento de Puno,…predominantemente quechua, estuvo vinculado a la crisis del sistema asociativo creado por la reforma agraria y a la lucha por la reestructuración democrática de la propiedad de la tierra, además de las formas de exclusión implantadas desde la ‘escuela’…”, sostiene Velásquez Garambel. En la zona sur, en cambio, el grupo terrorista nunca fue capaz de lograr el apoyo de los aimaras, aun cuando constituyó sus tres primeras células en Juli. Esto porque allí la presencia de las empresas asociativas (instauradas por el velascato) no fue significativa.
Según el autor Sendero pretendió arrogarse el liderazgo en el proceso de “recuperación de las tierras” emprendido en 1987 por la FDCP, organización campesina que jugó un papel crucial en la lucha contra el grupo subversivo, pues, a diferencia de éste, que proponía recobrar la tierra con las armas, optaba más bien por reestructurar democráticamente la propiedad de la misma. El gran fracaso PCP SL, arguye Velásquez Garambel, radica en su incapacidad de convencer a los campesinos puneños, pues por más que intentó captar mandos o cuadros entre quechuas y aimaras, éstos rechazaron tajantemente los métodos violentos y de terror para alcanzar la reestructuración de la tierra.

El autor agrega que Sendero logró reclutar a sus primeros militantes entre los maestros, el Frente de Organizaciones Populares, los Institutos Superiores Pedagógicos y el Frente Estudiantil Revolucionario de la Universidad Nacional del Altiplano, es decir, los sectores indígenas más vulnerados que habían logrado acceder a las instituciones superiores de enseñanza.
En la última parte del libro, Velásquez Garambel relata la conmovedora historia de Porfirio Suni Quispe, maestro rural que lideró la Federación Unitaria de Campesinos de Aricoma (FUCA), ente que promovió la reestructuración de la SAIS “Aricoma”. Inicialmente Suni Quispe fue acusado por dicha empresa de agitador y aliado del terrorismo, por lo que en 1988 sufrió detención y tortura policial. Una vez liberado, gracias a la presión de diversas instituciones, fue elegido diputado por Izquierda Unida, cargo desde el cual apoyó la conformación de Rondas Campesinas a fin de contrarrestar la violencia senderista, motivo por el cual, en 1991, un comando de aniquilamiento del PCP SL lo asesinó en Juliaca.
*Reseña publicada en el diario Correo (Puno), 09/10/11
foto: comisión de la verdad
Conflicto interno/ escuela y maestro en el altiplano puneño (1980 – 1990) (Qhala editores, Puno, 2011) es un folleto que forma parte del informe (documento de trabajo) que el escritor José Luis Velásquez Garambel (Puno, 1980) presentó hace algunos años a la Comisión Internacional de Derechos Humanos y la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional, en calidad de miembro “voluntario” del Grupo de Trabajo Región Sur Andina cuya labor consistió en visitar el penal de Yanamayo y entrevistar a algunos miembros de Sendero Luminoso para luego transcribir los audios.
foto: comisión de la verdad/ grupo sur de trabajo
En Conflicto interno, escuela y maestro en el altiplano puneño, Velásquez Garambel pretende esclarecer las razones del fracaso total de Sendero Luminoso en Puno. ¿Qué motivó el aislamiento social y la derrota política de este grupo terrorista en el altiplano? ¿Cómo se produjo en el campesino puneño ese tránsito de la aparente simpatía inicial a la resistencia y posterior repudio del PCP SL?
Según Velásquez Garambel, Sendero se enfrentó en Puno -en su afán de convertirlo en el “segundo Ayacucho” y a diferencia de lo que ocurrió en otras regiones- a distintos actores como organizaciones campesinas (Federación Departamental de Campesinos de Puno - FDCP), partidos políticos (PUM, IU, Patria Roja, APRA, etc.), Iglesia Católica del Sur Andino (Vicarías de Solidaridad), Policía Nacional y Fuerzas Armadas.

FOTO: COMISIÓN DE LA VERDAD
Dice el autor que el llamado conflicto interno se entrecruzó en el altiplano con los viejos conflictos por la tierra y el acceso a la escuela, los rezagos terratenientes y la desigualdad social y étnica. “El proceso del conflicto armado interno en el norte del departamento de Puno,…predominantemente quechua, estuvo vinculado a la crisis del sistema asociativo creado por la reforma agraria y a la lucha por la reestructuración democrática de la propiedad de la tierra, además de las formas de exclusión implantadas desde la ‘escuela’…”, sostiene Velásquez Garambel. En la zona sur, en cambio, el grupo terrorista nunca fue capaz de lograr el apoyo de los aimaras, aun cuando constituyó sus tres primeras células en Juli. Esto porque allí la presencia de las empresas asociativas (instauradas por el velascato) no fue significativa.
Según el autor Sendero pretendió arrogarse el liderazgo en el proceso de “recuperación de las tierras” emprendido en 1987 por la FDCP, organización campesina que jugó un papel crucial en la lucha contra el grupo subversivo, pues, a diferencia de éste, que proponía recobrar la tierra con las armas, optaba más bien por reestructurar democráticamente la propiedad de la misma. El gran fracaso PCP SL, arguye Velásquez Garambel, radica en su incapacidad de convencer a los campesinos puneños, pues por más que intentó captar mandos o cuadros entre quechuas y aimaras, éstos rechazaron tajantemente los métodos violentos y de terror para alcanzar la reestructuración de la tierra.
El autor agrega que Sendero logró reclutar a sus primeros militantes entre los maestros, el Frente de Organizaciones Populares, los Institutos Superiores Pedagógicos y el Frente Estudiantil Revolucionario de la Universidad Nacional del Altiplano, es decir, los sectores indígenas más vulnerados que habían logrado acceder a las instituciones superiores de enseñanza.
En la última parte del libro, Velásquez Garambel relata la conmovedora historia de Porfirio Suni Quispe, maestro rural que lideró la Federación Unitaria de Campesinos de Aricoma (FUCA), ente que promovió la reestructuración de la SAIS “Aricoma”. Inicialmente Suni Quispe fue acusado por dicha empresa de agitador y aliado del terrorismo, por lo que en 1988 sufrió detención y tortura policial. Una vez liberado, gracias a la presión de diversas instituciones, fue elegido diputado por Izquierda Unida, cargo desde el cual apoyó la conformación de Rondas Campesinas a fin de contrarrestar la violencia senderista, motivo por el cual, en 1991, un comando de aniquilamiento del PCP SL lo asesinó en Juliaca.
*Reseña publicada en el diario Correo (Puno), 09/10/11
lunes, 12 de diciembre de 2011
LA LÓGICA HÍBRIDA DE LA POÉTICA DEL CAOS DE GAMALIEL CHURATA
Conferencia de José Luis Velásquez Garambel
(Fotografía: los restos de Gamaliel Churata, cortesía de Pedro Pineda Aragón, derechos de fotografía reservados a Jaime Ardiles Franco)
Agradezco la invitación a este encuentro de maestros de la Especialidad de Comunicación en Azángaro, así como la posibilidad de leer esta conferencia sobre Gamaliel Churata, que hace poco fue leída en un congreso de Literatura en la UNAP. Churata es uno de los autores que me trae mucho conflicto intelectual y que me obliga a desarrollar constantes lecturas sobre heterogeneidad, interculturalidad, colonialidad, postcolonialidad y postestructuralismo, acaso desde Antonio Cornejo Polar, Enrique Ballón Aguirre hasta Ángel Rama, Néstor García Canclini y a quienes viene trabajando en la actualidad sobre estos complejos tópicos, trataré luego de explicarlo como me lo han sugerido el Dr. Omar Aramayo y mi amigo el Dr. Walter Paz Quispe. Quizá uno de nuestros problemas sean los términos que solemos emplear para construir nuestras realidades y también construirnos a nosotros mismos, trataré en lo posible de desnudar mi lenguaje, aunque las metáforas de su médula correspondan a un híbrido que durante tantos años ha recreado a mi imaginario a veces tan caótico. Sin embargo las ciencias que estudian al lenguaje vienen cambiando vertiginosamente y eso nos obliga a mantenernos en constante vigilia léxica sin someternos a las hegemonías del canon literario externo.
I
No se puede negar hoy, que existe una subordinación estética en las diversas poéticas que se vienen desarrollando en nuestro país, de entre las que no por casualidad se note una estética hegemónica y varias subordinadas. De tal modo que pareciera que el peso de un molde haya irrumpido sobre los imaginarios de la gran variedad de creadores que el Perú acoge. No ocurre lo mismo en los espacios populares, en los que aún, luego de recepcionar violentamente los embates de los mecanismos de dominación siguen desarrollando expresiones con rica variedad. En tal sentido, son los creadores quienes son los más susceptibles de recibir los influjos dominantes o serían “quizá” presas de la violencia simbólica que hegemonizan los grupos de poder, que crean y recrean a la vez imaginarios dominantes y terminan imponiendo un canon externo, desapareciendo al canon del conflicto, la misma que predomina en sectores heterogéneos como en nuestras culturas.
Todo viene con esa terrible carga llamada pluralidad de culturas (o estado multicultural), que intenta, sin éxito, crear una nación sólida espiritualmente y heterogénea al mismo tiempo. Para el caso de la literatura, se puede resumir en una postura ideológica que se expresa en estéticas expuestas tanto por Vargas Llosa y José María Arguedas, cuyas obras han servido para alimentar propuestas que de algún modo retraten la complejidad del Perú, aunque ese no sea el rol social de la literatura, ya que bajo este criterio se considera que las Ciencias Sociales no han bastado para hacerlo y por lo mismo, se tiene la imperiosa necesidad de recurrir a la Literatura (un referente que marca el desarrollo y la evolución de los imaginarios no tan convencionales). En ese panorama la obra de Gamaliel Churata se halla adscrita al Canon del conflicto y por ello mismo ha permanecido subvalorada, incomprendida y hasta desdeñada.
II
El Pez de Oro, la obra clave de Churata, aparece en 1957 (aunque su autor manifiesta un intento fallido de publicación en la década del 30); los ríos profundos, la novela más conflictiva de Arguedas data de 1958. Ambos mueren en 1969, el primero olvidado y el segundo de un disparo en la cien y tras algunos días de agonía. Arguedas fallece después de haber publicado muchas obras posteriores a los Ríos Profundos; Churata deja varios inéditos y textos dispersos que lo configuran en un escritor con alegorías a ese mito de Pandora y no deja de ser aún después de su muerte en un escritor promesa.
A la actualidad, la obra de Churata ha logrado adeptos desde diversas latitudes como es el caso de Riccardo Badini (Italia), Marco Thomas Boshard, Max Mier (Alemania), Elena Usandizaga (Barcelona), Arturo Vilchis (México), Luis Veres (España). Quienes se han sumado a los connacionales Omar Aramayo, José Luis Ayala, Antonio Cornejo Polar, Miguel Ángel Huamán, Manuel Pantigozo, Guissela Gonzales, Mauro Mamani, Dorian Espezúa, entre otros.
De tal modo que la obra churatiana recién empieza a ser estudiada en varias de sus complejidades, las mismas que no pueden ser comparadas con las que muestran las obras de Arguedas, ello sería iluso, ya que la obra de Churata “contiene” una recreación de su propia mitología, la que se ha basado en una revisión e interpretación de toda la cosmogonía andina, en la búsqueda de una construcción de realidades híbridas expuestas en su mímesis lingüística, en su recurrencia a la filosofía universal, a la problematización de lo heterogéneo (en el imaginario mitológico) y todo para crear una estética del conflicto, con varias racionalidades y lógicas cada vez más alternas que desequilibran los campos semánticos y quiebran las posibles realidades construidas por el lenguaje y los tropos epistemológicos occidentales, creando y recreando sucesivamente referentes mitológicos de su entera propiedad, los mismos que son basados en un acto de protesta hermeneútica como lo había señalado Michael Foucault, “silúrico” como el mismo Churata lo menciona. Por lo que con todos los riesgos, el universo churatiano es mucho “más” complejo que el arguediano.
III
En “Resurrección de los muertos” Churata crea un escenario, un anfiteatro zoomórfico, simbólicamente “deidico” y con una escritura ideológica expresa, no oculta en ningún símbolo como lo hace en el “Pez de Oro” en donde Churata se refiere a Colón mencionando lo siguiente: “…si las aguas de la “mar océana” están en la tierra, en la tierra habitan, y la tierra en el cielo, decirle que vino de éste, revela sólo que los antropófagos de Kanidia eran cuando menos más reflexivos y observadores que el almirante ¡y este sublime iluso nos descubrió! Aunque la traposa verdad esté de su parte, la verdad no está de parte de Colón, si de los Kanidios (…) Allí, en las piedras nefitas, se dijo que un tal Cristóforo, o cosa así como Sejhesua en lengua hermética – sería descubierto al mundo, al mundo a causa de tal prodigio; que no es poco que un mundo saliese por un hombre. Se ve que el descubierto no puede ser el descubridor (…) y Martín Alonso, “pidiéndole albricias”, gritara al Almirante que “vido” tierra”. Y tierra no era: era EL PEZ DE ORO.
Obviamente Sejhesua se refiere a ladrón de lo que produce la tierra, que es también símbolo y no solo riqueza material, sino cultura. Tiene razón Bosshard al manifestar que: “el lenguaje es la casa de nuestro ser” y también Cassirer cuando alude “somos lo que es nuestro lenguaje” o el mismo Witgenstein “el límite de nuestro conocimiento es el límite de nuestro lenguaje” y Churata hibridiza al lenguaje acaso con la intención de quebrar la lógica y la reflexión europea y al igual que esa aseveración, lo real, es que todo poblador andino posee genéticamente una clara noción de lo que es su “ser” y de lo que representa su lenguaje, que también es pacha en todas sus dimensiones (ya que el lenguaje servirá para construir cosmos- mundo y tiempo y se regenerará en sus propios límites); pero, el pensamiento de Churata representa un mito que encierra “al mismo tiempo” a varios mitos, en donde el tiempo será inexistente en lo real (será por decirlo mera construcción del lenguaje) y es que por ello, la muerte no puede alcanzar a ese tiempo, porque solo es concepto y no vida.
Por eso quizá para Churata “la muerte no existe”, es decir como todo lo que existe en nuestros universos conceptuales y que a diferencia de Kant postulara que no es el hombre quien posee las cualidades únicas de aprehender; entonces lo que existe, existe independientemente del hombre y es la naturaleza la que aprehende al hombre y eso en esta racionalidad no es posible (de ese modo los elementos del conocimiento: sujeto y objeto no se encuentran conceptuados bajo un mismo sistema racional; sino que más bien obedecen a una estructura distinta, obedecen a la estructura de la racionalidad andina). Por ello estos presupuestos rompen todo marco de racionalidad occidental, y logran crear un resquebrajamiento en los arquetipos usuales de comprensión y de apreciación interpretativa del mundo indígena.
IV
Ante ello se plantea como tesis, que casi todas las alteraciones que se producen en el discurso de las vanguardias americanas en comparación con el de las europeas se deben a esos mundos indígenas incomprendidos e inaceptados. Por eso, en el caso de muchos vanguardistas americanos, nos encontramos ante una escritura con bastantes aspectos antropológicos, mitológicos y filosóficos que a menudo intentan validar imágenes de los indígenas (u originarios), abordando su condición disminuida de hombre; pero negándoles otras formas de racionalidad, de estética y hasta de reflexión, quitándole validez al simple paradigma/programa de la “deshumanización” porque los indígenas no son humanos, presupuesto que fue moneda corriente en la crítica cultural para caracterizar a las vanguardias. En ese sentido Churata desarrolla un debate con toda la tradición de la razón occidental y “re – funda” una crítica cultural con presupuestos de la génesis americana, a través del Siluro, el Puma, del Pez de Oro y de cada uno de los elementos simbólicos que recrea en su debate con occidente.
Y habrá de referirse a la concepción de Churata del modo siguiente: “En el párrafo -La caverna-, del largo prefacio Homilía del Khori- Challwa, Churata invoca la parábola platónica de la caverna; para él, la caverna —o chinkhana en quechua— es conceptualizada como pars pro toto de Pachamama; es decir, como metáfora del útero en su función de instancia que genera la vida. Por eso, Churata polemiza: Entones la caverna del infinito no será el universo, ni el tiempo, ni la nada: será la vida. ¿Entiendes, Platón? Sólo se puede ser en mónada.
La propuesta platónica, que consiste en superar los fantasmas de la caverna a través de la filosofía para luego llegar al mundo de las ideas verdaderas, no es compartida por Churata que predica todo lo contrario: Vivir en caverna, en la caverna y para la caverna, con el infracturable destino de la unidad vital, que no es más que el gozo de la fertilidad. Y como no se puede estar vivo y muerto, ni estar en dos naturalezas, ni objetiva y simultáneamente, estar en dos sitios, hay que estar en tensión láctea, que el punto de la tensión es el punto de la caverna.
Esto no será expuesto sólo en Homilía del Corí-Challwa, sino también con lo denominado como Pachamama: “estais de acuerdo ya que en que INTI descubrió el alma del descubridor? Banake en sus manos fue la constelació del oro, pero como Banaque estaba ene. Horizonte, el marino no llegó a atrapar a Banake, pero el horizonte le atrapó a él.
Desde un perplejo presentimiento admitía cada vez más la certidumbre de que el mundo por el cual saliera sobre la mar viscosa, se hundía en su sensorio; y en cambio se internaba en espacio poblado de larvas y rumores, espectral, espeluncal.
¿Quién el dueño de esa cueva que abarca el universo? La cruz palpitaba en el zodíaco,, y Alfa era un parpadeo del estupor. Pero, trescientos mil kilómetros astronómicos hacen un ¡tic! Suizo, en un ¡titac! Mosaico comprendió el descubridor que le asarían a la parrilla, si la pachamama, viniendo de millones de latidos, no le acorría. Y como el sentimiento de hake ni la ahayu de la pachamama admiten los paralelajes (…)!
Continúa más abajo: “Adelante con la Pachamama que está y no está en todos los sistemas del universo; y que si algo es necesario puntualizar es que está, y es la misma en el espacio finito y en el infinito (refiriéndose a otros seres manifiesta: ignoramos lo que de ella piensen los habitantes de otros planetas, pero sí estamos seguros que la dicen: ¡Mama! Y si los del nuestro lo saben aún, día les llegará de confesar que la pachamama es la madre del universo, no por sus cachorros, sino por ser madre en tiempo y en espacio, que espacio es y sólo ella secreta tiempo”.
De ese modo, Churata se adelanta al tiempo en el que los paradigmas dejan de ser aceptados por convención y surge una revolución en la concepción de los elementos del conocimiento, por ello plantea del modo no intuitivo sino racional (la razón de la práctica, o la “lógica de la práctica”, la razón intuitiva o “la lógica de la intuición” expuesta por Pierre Bourdieu) que los objetos pueden también captar las propiedades del quien las toca y aquello que eternamente era piedra será ya no una piedra vacía sino que poseerá un ahayu, es decir un espíritu.
V
En tal sentido, no conviene especular que el Pez de Oro se constituya en “la biblia del indigenismo” como muchos creen; por el contrario, es un libro orgánico que decanta los mecanismos a través de los que se busca debatir y rechazar muchas de las concepciones hegemónicas y colonizantes de occidente, empleando lógicas híbridas para construir referentes mitológicos propios y genealogías particulares de racionalidad a través del lenguaje.
Referencias Bibliográficas Básicas.
PERALTA, Arturo. (Bajo el Pseudónimo de Gamaliel Churata):
EL PEZ DE ORO, Editorial CANATA – la Paz – Cochabamba – 1957.
_______________, 2º festival del libro puneño, en dos tomos – Puno – 1987.
_______________, AFA EDITORES – Lima – 2011. (al cuidado de José Luis Ayala)
_______________, CÁTEDRA – 2012. (al cuidado de Elena Usandizaga)
RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS, ANR – Lima - 2010 (Al cuidado de Riccardo Badini).
ANTOLOGÍA Y VALORACIÓN, Instituto de cultura puneña, Lima – 1971.
ARTÍCULOS PUBLICADOS EN BOLIVIA, publicados por Gissela Gonzales bajo el título de EL DOLOR AMERICANO, pedagógico de San Marcos – 2010.
CONFERENCIAS, publicadas por José Luis Ayala y Riccardo Badini, En Edit. San Marcos – 2006.
Sobre Gamaliel Churata:
ARAMAYO CORDERO, Omar. EL PEZ DE ORO LA BIBLIA DEL INGENISMO. En mimeo para SINAMOS – 14-09-1979.
HUAMAN, Miguen Ángel. FRONTERAS DE LA ESCRITURA, Discurso y Utopía en Churata, EDIT. Horizonte – 1994.
VILCHIS CEDILLO, Arturo. ARTURO PABLO PERALTA MIRANDA. TRAVESÍA DE UN ITINERANTE. América Nuestra – México – 2008.
PANTIGOZO, Manuel. EL ULTRAORBICISMO EN EL PENSAMIENTO DE GAMALIEL CHURATA.
VICH, Cynthia. INDIGENISMO DE VANGUARDIA EN EL PERÚ (un estudio sobre el boletín titikaka) Pontificia Universidad Católica del Perú – 2000.
ZEVALLOS AGUILAR, Ulises Juan. INDIGENISMO Y NACIÓN. BCRP – 2002
CALLER, Sergio. ROSTROS Y RASTROS (un caminante cusqueño en el siglo xx). Fondo Editorial del Congreso del Perú – 2006.
AGUILUZ IBARGUEN, Maya. ENCRUCIJADAS ESTÉTICO – POLÍTICAS EN EL ESPACIO ANDINO. Universidad Nacional Autónoma de México – 2009.
CALSÍN ANCO, René. CHURATA PROFETA DEL ANDE, edición al cuidado de Omar Aramayo – 1999.
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